05 agosto, 2006

Al abrir los ojos.

Veo que me he desmayado. Debe de ser por no utilizar anestesia. Seguro que si le hubiese preguntado a alguien un poco más entendido que yo me lo habría recomendado. Claro que eso chocaría con mi intención de llevarlo todo en secreto. Pero bueno, ya está hecho. Estoy manchado de sangre seca. Voy a ver si puedo incorporarme para observar con detenimiento el destrozo. Duele. Y la cicatriz tira mucho.

Poco a poco me pongo de pie. Tengo un espejo de cuerpo entero al fondo de la habitación. A ver qué pinta se me ha quedado. Vaya, las gotas de sangre me han llegado hasta las mejillas. Parecen lágrimas ocres. Muy poético, sí. Me las borro con el dorso de la mano. Miro y remiro la cicatriz. O he estado dormido varios días o esto va demasiado rápido. Ya tiene un color rosáceo.

Intento andar un poco para acostumbrarme a la nueva situación. Creo que siento el hueco que ha quedado detrás del estómago. Sin embargo, el vacío no es el que genera el dolor que siento. Creo que viene de un poco más arriba. Cuando me haga con el dominio de mí mismo intentaré examinarme más a fondo. Por ahora creo que todo ha salido bien. La operación no fue como yo esperaba. No te dije todo lo que tenía pensado para no hacerlo todo más difícil. Soy cobarde, y me acabé guardando lo que pensé que te dolería más.

Voy a salir un rato a la calle, a ver cómo se respira ahora que me he quitado un peso de la espalda. El bazo lo meteré en un frasco de cristal con algún tipo de éter, no se vaya a estropear. También he pensado en incinerarlo y guardar las cenizas en una urna, y ponerla encima de la mesa del salón, pero prefiero no hacerlo. Por si hay alguna oportunidad de que me vuelva a abrir en canal como a un pescado el día de mañana, esta vez para dejarlo de nuevo todo en su sitio.

Mira, hace una tarde estupenda para dar un paseo. Antes de cerrar la puerta a mi espalda, miro otra vez hacia el interior de la habitación, al frasco escondido entre penumbras, al frasco que poco a poco irá siendo pasto de las telarañas. Y me despido.

Adiós.

5 Comments:

Blogger Elaine said...

Si me permites mi hulmide opinión (ya me conoces, sino reviento), yo no lo incineraria. Quien sabe, la medicina hoy día está muy avanzada, y bien guardadito en formol y latente...puede que aguante ;) Mejor te diría que lo criogenices...jejeje pero sale más caro.

Ánimo con el postoperatorio

Besitos pequeño

5 ago. 2006 20:40:00  
Blogger SOMA said...

Estas llenando el hueco que ha dejado de palabras, ya sabemos todos que eso no cura, pero al menos impide que se infecte.

6 ago. 2006 15:08:00  
Blogger Dek said...

Intento convencerme de que no hay hueco. Y si lo hay, intentaré llenarlo de cualquiero otra cosa. Incluso de palabras. Lo que sea hasta que desaparezca.

8 ago. 2006 2:39:00  
Anonymous Anónimo said...

Es guapisimo, digo q de Trasobares seguro soy yo pq mi pueblo no sale, los demas no se, yo no he dado tu dire a nadie, he dejado en mi blog la contraseña para q me lo hagas, yo tambien vere quien me lee,,,gusta mucho,,,muchas gracias, besos, Ana.

10 ago. 2006 17:19:00  
Anonymous Anónimo said...

Muchas gracias ya lo tengo, ¿sabes borrar mi msn para q nadie mas lea la contraseña? cuando puedas,,,,gracias, besos, Ana.

10 ago. 2006 17:45:00  

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